La enfermedad renal crónica (ERC) es una patología progresiva que deteriora la función de filtrado del riñón durante más de 3 meses. Su presencia no solo pone en riesgo la salud general, sino que también impacta directamente en la salud sexual masculina, favoreciendo la aparición de hipogonadismo, disfunción eréctil y alteraciones prostáticas. Por ello, la evaluación y seguimiento por especialistas en nefrología es fundamental para prevenir complicaciones y optimizar la salud integral del paciente.
A nivel global, la ERC afecta aproximadamente a 1 de cada 7 adultos, y sus principales causas —diabetes, hipertensión, obesidad y enfermedades genitourinarias— coinciden con los factores que deterioran la función sexual y reproductiva del varón.






