El estudio de los factores de riesgo cardiovascular consta de una buena anamnesis, una exploración física y un estudio con determinadas pruebas diagnósticas complementarias. De esta forma podremos realizar un diagnóstico preciso y establecer un plan terapéutico para prevenir un evento cardiovascular.
Las pruebas diagnósticas más frecuentemente utilizadas en el estudio de los factores de riesgo cardiovascular son:
- Análisis de sangre completo.
- Electrocardiograma.
- Ecografía Doppler de la Arteria Carótida Cervical.
- Holter de Presión Arterial (MAPA) 24h.