Actualmente, gracias al chequeo prostático anual, el CP se diagnostica en fases tempranas de la enfermedad y se pueden ofrecer varios tratamientos curativos, entre los que están la cirugía, la radioterapia y los tratamientos focales. La decisión del tratamiento para el CP debe ser consensuada con el paciente y valorada de forma interdisciplinar según las principales guías internacionales.